CAPÍTULO XII

1122 Palabras
"Enfermiza obsesión" Angy. Atada. Con dolor por varias partes de mi cuerpo y apenas veo por el ojo izquierdo debido a lo hinchado que está. Cualquier persona que me viera en este momento pensaría algo como "Pobre chica, debió hacer algo realmente malo para terminar así". Pero no, lo único malo que hice fue dejar que mi loco cuñado de nombre Mika me dejara a mitad de la nada con una amiga sedada por una bala que le incrustó a través del vidrio del auto en que lo seguíamos para que no pudiéramos ver a donde se dirigía. Trisha, está boca abajo atada a una viga y sobre un caldero que recién encienden este puñado de enfermos. La historia es así: Desperté en el auto de Trisha, "al parecer soy de poco peso por que todo el que quiere me levanta con facilidad", y antes de soltar un grito llena de pánico ella me contó que Mika había salido temprano con armas en su mochila y una cara de espanto que llego a asustarla. Al ver que nada me cabía en la cabeza me quede quieta y callada en el copiloto, pero cuando nuestro perseguido se dio cuenta de nosotras nos disparó hasta darle a la conductora y dejarla inconsciente. No sé realmente como es que supo donde darle para no matarla pero el punto es que lo hizo y logró detenernos para largarse, lo malo es que también logró que golpeara mi cabeza contra la ventana y en busca de ayuda terminé por salir del vehículo, deambular y terminar en la zona prohibida "Dentro de la zona prohibida". Cuando pensé que nada podía ser peor que tener la cara ensangrentada y estar en medio de un sitio que no conozco, pues la cosa se puso "horrible". Una asiática de cabello platinado y rostro inocente se paró frente a mí, pensé que me brindaría ayuda pero resulto que era una maldita lunática que adora hacer sufrir a las personas y me golpeo con su arco hasta dejarme en un peor estado. De la nada, empezaron a aparecer más enfermos, un moreno de ojos verdes salió debajo de la tierra "literal" él tipo me asusto pues su mano salió debajo de mí y tomó mi pie. Luego, una chica y un chico "gemelos" cayeron de entre los árboles con espadas en manos y por ultimo un hombre muy elegante que supongo es el líder salió de entre la sombras con un rostro sombrío y después de darme la bienvenida todo se volvió oscuro y desperté aquí. —Voy a matar a ese maldito idiota. —Comenta irritada la morena que está a punto de ser cocinada como cordero. —Tan linda y con una boca tan sucia, eso es lo que me hizo perder la esperanza en la humanidad. —El hombre elegante se sienta sobre un enorme y cómodo sillón mientras nos observa. Por lo general la gente normal vería esto desde lo lejos y correría alarmada, las personas como nosotros observaríamos llenos de placer y luego están este tipo de personas, que se toman fotos y juegan a nuestro alrededor como si nada estuviera pasando. —Solo necesitó lo que les dije y...—Queda completamente mudo y nos observa con el rostro pálido. — ¿Chicas?... ¿qué hacen? Mika tiene la mandíbula desencajada y se vuelve el centro de atención de todos los locos a nuestro alrededor incluyendo al señor elegante. Trisha lo mira con odio y yo, solo respiro profundo tratando de calmar mis ganas por saltarle encima y desfigurarle la cara. —Aquí tú sabes... —miro alrededor y luzco despreocupada —jugando a la casita, es más llegaste a tiempo para la cena familiar de la cual el menú de hoy es: ¡Tu novia asada y Angy a la plancha! Causo la risa de todos los que están viendo la escena pero me crea una gran irritación así que fulminó a Mika con la mirada para que entienda que tiene menos de una hora para soltarnos antes de que pierda la cordura y comience a decir vulgaridades. — ¿Que hacen ellas ahí?— pregunta en dirección al hombre que está sentado sobre el sillón en medio del bosque y juega con su corbata aburrido. —Umm... —Coloca la mano sobre su barbilla y la frota, dobla sus piernas en un gesto aristócrata y se colocó recto. —Bueno, la que está hablando del juego se metió en mi territorio sin permiso así que me encargo de darle una lección y la otra —señala a Trisha quien parece estar a punto de defecar en sus pantalones del miedo. —No me gustó así que cuando la encontraron inconsciente ordene que la cocinaran para la cena. Él chico de cabello n***o no tarda ni dos segundos antes de darle con una bala a la cuerda que sostiene a mi amiga, la cual con unos movimientos hábiles como de gato cae en pie sobre las orillas del caldero y de un salto se arroja sobre uno de los gemelos derribándolo. — ¡Eso es por tocarme el trasero mientras estaba inconsciente! Le miro sorprendida puesto yo si observe cuando el chico hizo eso, pero también sé que ella estaba muy dormida como para darse cuenta y eso me deja una enorme duda sobre lo que es capaz de sentir y ver esta chica. Camina con cierto aire felino hasta mi cuñado, y cuando esta por estampar su mano sobre el rostro del chico este muy hábilmente se quita dejando a Trisha parada, confundida y enojada en su sitio. —Ayuda a Angy. —Comenta irritado y a regañadientes la morena me ayuda desatar y bajar. —Ese maldito es muy rápido, cuando le conviene muestra su lado Woods que lo hace ver como Dylan.—Gruñe la chica y al bajar, siento los cálidos brazos del hombre abrazarme. Tanto Trisha como yo nos vemos las caras sorprendidas por el gesto del señor elegante y doy tres pasos atrás en caso de que me ataque luego de abrazarme. —Lo siento, no pensé que fueras Angy O'Connors. —Me escudriña con la mirada desde los pies hasta la cabeza y siento un escalofrío recorrer mi espina dorsal. —Eres más hermosa de lo que imagine, bueno. Para ser sincero nunca te imaginé porque pensé que eras una alucinación de esos dos. Ignoro por completo al hombre elegante y simpático frente a mí para acercarme a Mika y propinarle un golpe en la nariz a modo de venganza. Me sorprende que ni siquiera fue capaz de esquivarlo pues quedo impresionado al igual que a dolorido. —Que lento. —Murmuro y alguien tras de mi aplaude.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR