Esperé a que el doctor atendiera a Megan y la curará de la herida, mi teléfono comenzó a sonar, le indique a Megan que saldría a responder un momento, solo me miró arrugando su nariz, está molesta conmigo. –Hola. –Bety, ¿dónde estás? –preguntó Alex. –Lo lamento, Alex –murmuré –. Megan se golpeó la cabeza en la escuela y la traje al hospital para que la revisen. Olvide llamarlo para decirle y aquí hemos tardado por la cantidad de personas que hay. –¿En el hospital? ¿Está bien? –Sí –respondí –. Está bien, solo fue algo superficial, tengo que recoger una medicina en la farmacia y llegamos a la casa. –¿Tardarán mucho? –¿Qué pasa? –La señora Spencer está aquí para hacer la supervisión y quiere hablar con Megan. Cerré los ojos cuando la respiración se me fue, de todos los días que

