— ¡Para! No —la enfermera trata de quitarse a Axel de encima — ¿Es en serio? ¿Vamos a dejar que no pase nada? —Dejalo por favor — Ylehon se baja del pequeño banquito—. Solo quiero salir de aquí La enfermera camina al lugar donde estaban los dos sentados, Axel se queda parado mirándola como se marcha, quiere ir tras sus pasos, pero al final decide no hacerlo. Ylehon se pone a juguetear con su celular para distraerse, es todo esto irónico, tanto la enfermera como Axel lo saben. —Se acabó el paseo, habéis visto lo que soy y no te ha gustado —suelta Axel—. Creo que hoy será un mal día, todo es mi culpa, pero esto me molesta como las novelitas insulsa de las plataformas digitales, esas con títulos ridículos y absurdos, los adolescentes dicen que una novela popular de esas plataformas tiene

