—Me contaron hace poco un joven, se dirigió otro y le dijo: ¿Oye tú dónde estudias? Él le contestó en un colegio religioso, y el primer añadió con cierto aire de superioridad, pues yo no estudió en un colegio religioso, estudió en un centro de valores, yo le diría de buena gana este joven, pues mira qué bien, mira qué bien, porque así podemos complementarnos de maravilla, complementarnos, y evitar empobrecernos, porque fíjate la forma más rápida de arruinarnos espiritualmente es tomar como opuesto lo que es complementaria. Esto lo vais a ver hoy, cada día veo con más claridad que esto es decisivo nuestra vida tomar, lo que pareció puesto como ha puesto de verdad es destruirse para la vida creativa, vienen los valores son formas de excelencia, que enriquecen a ciertas realidades, por ejem

