Cerré la puerta de casa una vez que ya había entrado y suspiré. Mitchell se acababa de ir en su auto, después de nuestra hermosa cita. No hubo besos, declaraciones tan románticas o cosas por el estilo. Éramos solo él y yo tratando de conocernos un poco más y compartir un poco de tiempo unidos. Me había gustado mi tarde junto a él. -¿Clarity eres tú? - escuché la voz de mi madre, mientras que dejaba mi sobretodo amarillo en el perchero. - Sí mamá.- deje mis llaves sobre la mesa y me dirigí a la cocina, de donde provenía la voz de mamá. - Es real. Ella y yos nos habíamos perdido en la playa, y mi madre nos buscaba desesperados por todos lados.- él se rió, mientras mordía una roja manzana. Él se encontraba allí, hablando animadamente con mi madre, como si se conocieran hace muchísimo

