Pollie Había cometido un error terrible. Había convencido a Robert de que no fuera el segundo día a la conferencia de cría y se quedara en la cama conmigo. Habíamos pasado casi cada segundo del día abrazados. No hablamos más sobre lo que estaba ocurriendo entre nosotros. Había una calma que me daba demasiado miedo romper y no estaba lista para volver a la realidad. Con sus labios sobre los míos, sus manos recorriéndome entera, no me preocupaba por nada más. No necesitaba pensar en cuántas veces vibraba mi teléfono, ni en si esto funcionaría entre nosotros, ni en si alguna parte de todo aquello era siquiera real. Podía perderme en él y él podía perderse en mí. No lo hice dormir en el sofá cama. Durmió en la cama conmigo, los dos desnudos bajo las sábanas, compartiendo nuestro calor. Hac

