SUCESOS.
Estaba furiosa cuando entró a la casa de Nathan, principalmente sobre lo acontecido en la mañana y tarde de ese día.
Se sentó en el sillón dando un gran suspiró mientras de reojo observaba como Justin se empezaba a llevar cada vez mejor con el profesor, claro, el niño pensaba y daba plena seguridad que él, era su padre y Nathan parecía más que encantado con la idea.
Se detuvo a pensar que tal vez era su culpa por mostrarle aquella fotografía que le había tomado su madre cuando era un bebé y que ella había guardado con tanto recelo. Sin embargo no pensó que alguna vez fuera a servir para evitar las preguntas de su hijo y mucho menos tenía planeado encontrarse con Nathan alguna vez.
Se levantó del asiento sin llamar la atención ya que ambos hombres parecía estar en su mundo y a su cabeza llegó a pensar que todo sería diferente si tan sólo Nathan fuera el verdadero padre de Justin y no el gusano de Austin.
Camino perdiéndose entre los pasillos hasta llegar a la habitación que compartía con Justin, miro a la puerta frente ella, justo donde dormía Nathan, tenía curiosidad por saber que había detrás de aquella puerta pero se negó a entrar y para evitar tentaciones entró por completó.
Fue directamente al baño, necesitando una ducha por que debía aclarar sus ideas y entre ellas estaba el buscar un lugar y un trabajo donde ella y su hijo estuvieran tranquilos hasta que Victoria llegara de su viaje evitando así problemas con Ryan y su padre.
Pero quien le daría un trabajo sin el consentimiento de un tutor, porque sí, legalmente era mayor de edad, pero no tenía un papel que lo demostrará.
Cuando salió de la ducha se encontró con Nathan sentado sobre las colchas de la cama y Justin dormido sobre ella.
- Tengo una pregunta - Su mirada estaba en la alfombra.
- ¿Sí?
Ella secaba sus cabellos castaños mientras caminaba por la habitación buscando sus pertenencias.
- ¿Justin piensa que soy su padre? ¿Por qué?
Eso la había tomado por sorpresa, aunque no era lo que no se esperaba, prácticamente Justin apenas lo vio lo reconoció y es que él no había cambiado nada desde que tomaron la fotografía.
- Mi madre... mi madre le mostró una fotografía vieja donde salgo con un chico que tiene características parecidas, supongo que te confundió.
- ¿Por qué no Austin? - Serena soltó la toalla para mirarlo con el ceño fruncido.
- Austin nunca le intereso nada de lo que pasará conmigo o el bebé, simplemente él y su familia compraron el juez y mi abogado para luego desaparecerme de aquí.
- Cuéntame... quiero saber por qué odias tanto a Ashley y su hermano como para aparecer 4 años después, ¿Qué planeas?
Ella soltó una risa amargada.
- No planeó nada - se acercó hasta él agachándose hasta quedar a su altura.
Ella lo miro a los ojos y distinguió pequeñas motas de color miel en sus ojos marrones.
- Entonces, ¿Qué haces aquí?
Serena también se preguntaba lo mismo, ¿Qué hacía allí, Por qué no se quedó en j***n?
La respuesta llegó de la boca de su hijo.
- Papá...
Susurro entre sueños.
Franco era el único familiar sanguíneo que le quedaba, su madre le había contado que su abuelo materno murió cuando ella apenas era una adolescente y que su madre la abandono y no supo nada de ella, tenía una hermana, pero tampoco poseía su información, era bastante claro que su madre no quería saber de su familia.
Mientras que Franco, no tuvo hermanos y sus padres vivían fuera del país, Serena hasta la fecha no los conocía. Aunque la idea de vivir con su padre nunca le agrado, ni siquiera cuando su madre vivía.
- Mi padre vive cerca de aquí... - Camino por la habitación hasta llegar a la ventana - aparte de Justin, mi padre es la única familia que me queda, claro, también tengo a mi padrastro - Su mirada cayó en él nuevamente - pero él está fuera del país... - trato de ser lo más cuidadosa posible tratando de no revelar su identidad - la muerte de mi madre le afectó bastante.
- ¿Qué murió?
Ella le dio una sonrisa de labios cerrados.
- No me diga que cree el rumor de que la asesine para quedarme con su esposo.
Él se levantó de la cama hasta acercarse a ella, su rostro era serio, Nathan buscaba algo en sus ojos pero Serena no parecía demostrar nada.
- No creo en rumores de pasillo, por eso te pregunto directamente.
Se atrevió a acariciarle el rostro, diablos, su rostro era pequeño dentro sus manos y sus labios se entre abrieron, ella iba a decir algo, pero Nathan la beso, ella se tensó. Sus ojos tan abiertos como los de él, hizo un movimiento de labios que ella rechazó tratando de separarse colocando sus brazos en medio de ambos pero él bajo una mano a la cintura y la otra detrás de su cuello evitando así separarse de ella. Se dio por vencido después de un par de segundos luchando con ella.
- No vuelva hacer eso - dijo apenas pudo hablar.
Serena camino tratando de alejarse pero él la tomo del brazo.
- ¿Por qué?
Una sonrisa de lado se mostró en sus labios, ella estaba todavía perdida y el parecía bastante divertido con lo ocurrido.
- ¿Acaso se está burlando de mí? - el ceño de la morena se frunció, estaba molesta, muy molesta - no se me vuelva acerca de esa manera de nuevo - se soltó de su brazo con brusquedad - no tengo interés en alguien del sexo opuesto.
Le dio la espalda mirando a través de la ventana, brazos estaban cruzados sobre su pecho.
- Ya hablé con el director con respecto a Justin con el viaje, le dije que era el hijo de un primo que se quedaría conmigo un tiempo.
- Tú no tienes... - silencio, claro ella sabía que no tenía primos pero él no sabía que ella estaba al consciente de eso.
Hace algún tiempo atrás Ryan le había dicho que la madre de Nathan era hija única y que sus padres habían muerto mucho antes de que se casara con el padre de Nathan y Ryan no había tenido hasta ahora la oportunidad de tener uno.
Nathan se la quedo viendo esperando a que ella culminará la oración pero en vista de que no prodigio:
- Justin debe de interactuar lo menos posible contigo.
- Será difícil.
- Tengo un plan, lo he pensado todo - le guiño un ojo y se dio media vuelta para marcharse, pero antes de hacerlo se detuvo - sé que no confías en mí y que te lastimaron bastante, pero no soy él - se dio la vuelta mostrándose serio, pensando en lo que iba a decir a continuación: - yo… voy en serio.