Capitulo 5

1676 Palabras
  PROBLEMAS.   Tenía problemas, si no que otra cosa significaba que un profesor metiche supiera algo que tenía que mantener en secreto de Ashley.   Principalmente ahora que sabía que la chica estaba interesada en él.   Cabía destacar que ella no lo había buscado ni muchos menos pedido que fuera a su casa. Además, ¿Cómo sabía el Metiche profesor donde vivía?   Eso ya era demasiado tarde para deducir ya que claramente él está allí, agregarle a eso que Justin había gritado mami y señor papi en una misma oración.   ¿De dónde había sacado él que Nathan, si profesor era su padre?   Pero no se atrevió a seguir pensando en eso, todo lo contrario, necesitaba buscar solución a su problema principal ahora y ese era donde iba a pasar la noche con un niño de 3 años.   Su padre no era opción, ni muchos menos el sobrino de Ryan. El dinero que tenía ahorrado era para pagar el Instituto de Justin y la mesada que le pasaba su padre la había gastado en comprar una moto para que fuera más fácil andar por las calles.   Justin se acercó a ella y halo de su camisa de cuadros.   -        El señor papá vino a salvarnos - susurro a su oído - ya no tendremos que ir con el abuelo Franco. -        Tranquilo - acarició su cabellera rubia y le dio una sonrisa.   Observo al pelinegro todavía en trance, se acercó a él colocando las manos en las caderas.   - Bien, ¿qué quiere?   Él pestaño varias veces hasta responder.   - ¿Qué hace aquí? - insistió. - Vine a hablar con un adulto de verdad... - Soy un adulto, aunque le cueste aceptarlo, si me permite, tengo cosas por hacer - ¿A dónde vas? ¿No es esta tu casa? - No - bajo la mirada encontrándose con un par de ojos azules - aquí vive la abuela. -¿Tu madre? - el niño negó. - Justin es hora de irnos - Serena tomo al niño en los brazos - hasta luego profesor. - Espera, ¿No tienes donde quedarte? - No es algo que le importe. - Porque dices eso, claro que me importa - Ja, hace un par de horas parecía más importante otra cosa. - Lo lamentó, juzgue mal. - Sí me permite debo irme.   Camino al auto colocando al niño en su asiento.   Tenía que pensar en algo y debía ser rápido sino Justin se preocuparía y eso es lo que menos quería,  necesitaba estar segura de la decisión que iba a tomar.   Le comenzó a faltar el aire y un dolor en el pecho se extendió rápidamente, eso no era normal, tenía miedo, después de tanto tiempo tenía miedo otra vez. Esta vez no era porque se había enterado de algo que la impactó, no, esta vez era porque este tipo había descubierto su secreto, para colmo agregarle que Nathan era alguien cercano a Ashley, tenía miedo de que ella se enterara de que Justin existía y si eso pasaba Austin también, por ende corría el riesgo de que le quitaran a la única razón por la cual seguía luchando.   Como no tener miedo si alguien estaba amenazando con la paz que se había tardado en recuperar.   Algo duro toco sus labios, fue entonces cuando logró respirar nuevamente, tomo el inhalador con ambas manos para recuperar el aliento.   - ¡esto es suficiente! - Nathan estaba furioso y ella pudo notarlo en su tomo de voz - deja tu orgullo, vendrás conmigo a casa - ella negó - claro que sí,  eso sí no quieres meterte en problemas. - De... de... está bien.   (...)   - Tenemos problemas.   La voz de su Ashley sonó se escuchaba enojada.   Había visto salir a Nathan de la oficina del director, así que ella también decidió hablar con él.   No le sorprendió para nada lo que le había dicho, todo lo contrario la había enojado porque nada estaba saliendo como quería.   Nathan  en vez de alejarse de Serena parecía que se estaba acercando más a ella. Agregarle a eso que no era alumna de la institución y que el gobierno la tomaba como adulta, con ella no había ley que pusiera en peligro a Nathan. Eso no le gustaba para nada.   - ¿Por qué lo dices? - la voz de su hermano era somnolienta. - Mientras tú duermes...   Frunció el ceño observando la escena, por que sí. Luego de hablar con el director se las había arreglado para escapar de la institución y  dirigirse a casa de Nathan, su sorpresa no fue para nada grata  cuando el auto del pelinegro estaciono y justo detrás uno auto azul.   Serena bajo de el con un niño en brazos.   Este era rubio, apenas y podía ver si rostro pero podía jurar que se parecía a su hermano.   -¿Ashley? sabes que no estoy para tus juegos... - Mientras tu duermes Serena esta de regalada con otro... - continuó - ¿Qué quieres decir? - Que tu dulce y linda Serenita se va a revolcar con otro tipo - Mientes... - Piensa lo que quieras, por cierto hermanito - ella siguió  viendo la escena sobre todo al niño que se ocultaba ahora entre las piernas de la morena - que tan seguro estas del acta de defunción del niño que esperaba Serena. - ¿Por qué ahora? - Estoy viendo un niño que se parece mucho a ti - Me estás queriendo decir que hemos sido engañados y que el niño sigue vivo. - Puede ser - ella se mordió el labio. - Investiga mejor eso, trataré de llegar lo antes posible.   (...)             No le gustaba la idea de quedarse con él después de todo él era alguien cercano a Ashley por lo que tenía muchas desventajas.   Sin embargo podía pasar la noche mientras buscaba un piso para ella y Justin, así no tendría que depender de nadie, usaría el dinero ahorrado y luego buscaría un trabajo para poder seguir manteniéndose.   - Bienvenida a casa.   Nathan abrió las puertas, no era tan gigantesca pero si se veía lo bastante elegante como para tener un sueldo tan mediocre como de profesor.             Apenas lograron entrar se encontró de frente el comedor, a un lado estaba la sala de estar con una enorme pantalla de televisión, muebles largos en forma de L en color n***o y beige, también hay una chimenea con un montón de fotos familiares.   Nathan la tomo del brazo obligándole a entrar más, pudo visualizar las escaleras que daban con el comedor y de frente la cocina, escondido un pasillo con varias puertas.   Volvió a jalar de su brazo llegándola escaleras arribas, fue cuando vislumbro un enorme cuadro con tres personas   Dos de ellas no conoció, pero el tercero sí, era el hermano mayor y gemelo de Ryan, sólo que este era más regordete y usaba anteojos.   Justo a su lado una mujer con un enorme parecido a su profesor y en sus brazos un bebé. Trago grueso.   Ay no...   Nathan halo de su brazo nuevamente hasta llegar a una puerta blanca.   - Esta es tu habitación, Siéntete cómoda de usarla el tiempo que sea necesario y para el pequeño... - No es necesario, Justin dormirá conmigo. - Esta bien, los espero abajo.   Lo observo retirarse y ella decidió entrar a la recámara, no era excesivamente grande, en el medió había una cama matrimonial, un closet de madera, dos mesitas de noches con una lámpara encima, había otra puerta, lo que supuso que era el baño.   El piso estaba alfombrado de color gris plomo, mientras que las paredes era de un color beige.   Coloco su bolso en el centro de la cama y sentó a Justin en sus piernas.   - Muy bien pequeño monstruo - él sonrió ante el apodo - ¿porque lo llamas señor papá? - Porque él es el señor papá - Justin él no es tu papá - el niño negó. - Sí lo es, mira...   Bajo de sus piernas buscando algo dentro de su bolso con ropas, de este saco una fotografía vieja. La reconoció inmediatamente.   Era ella con el sobrino de Ryan.   - Tú y la abuela Sonia dijeron que él era papá.   Ellas suspiro y le sonrió.   - Cariño, ven dale un abrazo a mamá.   Sí, tenía que confirmarlo en un 100% al fin había conocido en persona al quien fue su primer Crush, él sobrino de Ryan era el Metiche profesor que a Ashley le interesaba.   Luego de unos minutos acomodando ciertas cosas decidió bajar lentamente, el olor a quemado llenaba toda la estancia.   - Lo siento, se me quemo la comida mientras hablaba por teléfono. - Descuida... - Pediré algo de pizza  si quieres.   Tanto ella como Justin negaron.   - Señor papi, a mi mami no le gusta la pizza. - ¿Qué? - Sí, cuando estaba en la barriga de mi mami no hacía más que comer pizza, ella dice que se aburrió de comerla - Oh... - Descuida... descuide profesor Laine, Justin y yo cenaremos fuera hoy. - Nada de eso, cenaremos los tres juntos - ¡Sí! - exclamó el pequeño- señor papá... no... Papi - sonrió satisfecho a lo que él frunció el ceño pero no le dio importancia - podríamos ir al McDonald's - Por supuesto... - acarició su cabello- andando.   Se dispuso a alejarse pero luego se acercó a Serena de nuevo.   - Recibí una llamada de la coordinadora de eventos y pronto se realizará el viaje de entrenamiento antes de las regionales - Yo no...   Ella suspiro, no podía dejar de pensar en Justin, ¿qué haría con él? sólo no podía dejarlo y menos que ahora que victoria no estaba, mordió el labio y sintió una mano tocar la suya.   - No te preocupes, ya pensaremos en algo.
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