Capitulo 4

1044 Palabras
  JUSTIN.   Cuando llegó el miércoles pudo regresar a la escuela, pasó parte de la primera hora en el laboratorio de informática realizando algunos ejercicios de matemáticas de la escuela, le faltaban algunos para terminar cuando escucho alguien a su espalda.   Ashley la observaba con el ceño fruncido.   -        ¿Qué pretendes? - le dijo cruzándose de brazos.   Serena se levantó de su asiento cerrando todas las ventanas de la computadora, tomo sus cosas para marcharse, paso aún lado de la rubia y esta la detuvo.   -        No me toques - le dijo y se acercó a ella - aléjate de mí si sabes lo que te conviene -        Quiero que te alejes de Nathan - no le tenía miedo después de todo perro que ladra no muerde - ya que... -        No me interesa lo que tengas que decir.   Salió del laboratorio y se encontró con el anterior nombrado justo frente a ella, que bien, problemas.   Ya tenía suficiente con la suspensión de tres días que le había dado como para hora encontrarlo frente a frente y con Ashley en el fondo.   -        ¿Sucede algo? - Serena suspiro. -        Nada- la voz llorosa de Ashley se escuchó a su espalda.   Que bien.   -        ¿Te encuentras bien? - paso por su lado para ver mejor a la chica a su espalda.   No le dio importancia,  después de todo Ashley ahora tenía las de ganar.               Salió del lugar caminando por los pasillos, necesitaba huir de la escuela, no soportaba la idea de tener que ver a Ashley en lo que quedaba de día y mucho menos entras en clases.   Llegó a la terraza esperando que las clases dieran por terminadas, era lo más sensato o golpearía a alguien antes de acabar el día.   No se dio cuenta cuanto tiempo estuvo allí hasta que su teléfono sonó.   Era Victoria.   -        ¿Pasa algo? - pregunto apenas respondió. -        Acabo de ganar un premio a un crucero por un par de días, ya hablé con mi hijo, dijo que vendrá lo más pronto posible, pero lo siento no puedes seguir quedándose en mi casa. -        Oh... - suspiró - está bien, no se preocupe ya salgo para allá. -        Trae contigo al dulce Justin, quiero despedirme de él antes de marcharme. -        De acuerdo.   Volteó y se encontró con la figura de Nathan, se veía enojado, no, bastante furioso.   -        Estas a punto de ser suspendida de nuevo sino me das una explicación de lo que sucedió hace rato en el laboratorio.   Ella suspiro, pero decidió ignorarlo, lo mejor sería por ahora llevar la fiesta en paz, primero necesitaba resolver las cosas con Victoria.   -        Nada - se encogió de hombros - si me permite, necesito marcharme. -        No puedes, estamos en horario de clases, además todavía falta la práctica. -        Lo siento, ocurrió un problema en la casa donde me quedo y debo ir. -        He dicho que no, Cardew me veré en la obligación de llamar a sus padres - ella le sonrió cínicamente. -        No tengo padres. -        ¿Tutor? -        Para su mala suerte querido profesor, soy emancipada, eso quiere decir que ya soy una adulta para el gobierno y esta institución. -        Debes estar bromeando- negó. -        Si no me cree pregúntele a director.   Luego de eso se marchó, como prometió,  busco a Justin en la escuela más temprano que de costumbre, en cuanto llegó a la casa de Victoria, se movió rápidamente para buscar sus cosas y guardarlas en el auto que era de su madre.   Mientras Justin hablaba con Victoria ella seguía subiendo algunas maletas al auto, tomo al pequeño rubio en sus brazos para también subirlo al auto. Volvió dentro para encontrarse frente a frente con Victoria.   -        Eres desagradable - le dijo de pronto, ella le dio una sonrisa - sí tu rostro no fuera tan idéntico al de tú madre puede ser que me agradaras un poco más - Se dio la vuelta y observó a Justin - adiós cariño - le lanzó un beso y subió al taxi. -        MAMI...   (...)   Estaba furioso, no, estaba que se lo llamaba el diablo si fuera posible, primero lo sucedido en el laboratorio con Ashley y ahora ella se iba como si nada hubiera pasado, que diablos pasaba con esa alumna.   Hablo con el director y este le informó que en efecto, Serena era mayor de edad y que ella no era una alumna regular de la institución, por lo que tenía permitido entrar y salir de la escuela como ella tanto lo deseara.   Se sentía estúpido.   Reviso su horario de clases y se vio libre el resto del día.   Una idea cruzó por su cabeza que apenas y tuvo tiempo de procesarla, salió tan rápido del colegio que se golpeó con la puerta cuando su actitud.   No tardó mucho, frente a la casa había un auto n***o, mientras que en el costado estaba otro de color azul oscuro, los vidrios del otro auto estaban abajo y podio distinguir perfectamente al niño rubio del parque, este jugaba con un auto pequeño y apenas logró ver la figura de la mujer mayor entrando al auto n***o.   Algo no estaba bien con eso.   Observo mejor el auto y lo vio llenó de maletas, ¿La mujer que Se había montado en el auto los estaba abandonando? ¿Qué clase de relación tenía ella con su alumna?   Era estúpido.   Bajo del auto una vez que el n***o arrancó, el niño dentro del auto sonrió y saludo con la mano desde su asiento.   -        MAMI - lo escucho gritar sacando a Nathan de sus pensamientos.   Nathan no sabía que creer, aquel niño le había gritado a Serena ¿Mami? eso debía de ser mentira   -        El señor papá está aquí.   Nathan busco por todos lados buscando otra persona pero cuando este salió del auto y corrió a los pies de Serena entendió...   No había escuchado mal de eso estaba seguro, el niño le había dicho mami a Serena.                    
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