Irina
Mi nombre es Irina tengo 22 años, espero la llegada de mi esposo Brian, quien es Oficial de las Fuerzas Armadas. Él está de comisión, es la tercera en lo que va de año, dura aproximadamente un mes en cada una de ella.
Pero esta vez, aunque regreso hace una semana aún no ha llegado a casa, se ha quedado en el destacamento militar. Nunca antes había sucedido así.
También, me ha puesto nerviosa su llamada. Me dijo que estaría hoy en la tarde en casa y que tiene algo muy serio que hablar conmigo. En su voz percibo que se trata de algo que le preocupa.
Es mejor no pensar mucho en eso, no puedo adivinar cuál es el asunto que le preocupa. Asi que es mejor que me mantenga ocupada por el momento. Hago varias llamadas telefónicas a mi madre y a mi socia y después me dispongo a hacer un poco de jardinería, riego mis plantas y podo algunas flores.
Desde allí, observo el ir y venir de la gente, a lo lejos se acerca charlando animadamente una pareja. Me extraña que esta chica Teresa ande por estos lados, lastima por mi amigo Enrique, pues ella se ve muy íntimo con el hombre que le acompaña. Es una pena porque de verdad que mi amigo está hechizado por ella.
Ya al pasar al frente de la casa me miran y saludan, un poco sorprendidos. Al parecer no se habían percatado que yo estaba en los arbustos. Es raro pero no dejaban de mirar hacia la casa, sin embargo, no se dieron cuenta que me encontraba cerca.
Les saludo y continúan su camino, hablando en voz baja. Cuchichean y voltean a mirarme con mal disimulo.