Capítulo quince Narración: Derecca Cartwright Mi mirada se perdió en las profundidades del mar. Odiaba sentirme así. Se suponía que yo vendría al campamento a ser feliz, a divertirme y... Bueno, a ser como los demás: Una chica anormal. Y ahora estaba aquí, sola, en medio de la noche mirando el mar con el corazón roto. Maldito sea Nikolai Daddario y lo que me hace sentir. ¡Nunca había planeado enamorarme! Y si esto no demostraba que me gustaba Daddario, los sueños que tenia con él lo hacían. Sueños donde él y yo nos abrazamos, nos besamos y... No. No vayas por ahí pequeña mente sucia, no pienses en ese tipo de cosas. Y ahora voy a pensar en eso porque acabo de pensar en no pensarlo... Arg. Odio este torbellino de pensamientos incoherentes. Odio sentirme herida. Odio el maldito camp

