Capítulo dieciséis Narración: Derecca Cartwright Abrí los ojos y los cerré rápidamente al sentir una luz cegadora encima de mi. Gemí con dolor al sentir un ardor en varias partes del cuerpo, al momento escuche un sonido de pasos y una puerta siendo abierta. Mi cuerpo lo sentía pesado, y las lenguas de fuego estaban masacrando la piel de varios lugares de mi cuerpo. No recordaba casi nada, no puedo imaginarme como un beso... —¿DERECCA? ¿ESTÁS DESPIERTA? —la voz gritona de Terry se filtro a través de mis oídos. «No estoy sorda, Sesos de alga». Gruñí en señal de respuesta. ¿Por qué estoy despierta, verdad? —¡Killiam, VEN, HA DESPERTADO, DERECCA HA DESPERTADO! —Si conseguía entender qué me paso, juro que le coseré su boca para que no vuelva a gritar de esa forma. —Muis tinfanos...—murmu

