Milagros. Sale la mamá de Olivia y entra su papá para saber cómo sigue, sé que tengo dieciocho años pero cuando estoy enferma me gusta que mamá esté cerca mío, que me cuide, me siento una niña, sobre todo después de haber discutido con Lautaro y no saber nada de él, la extraño, cuando ella está cerca siento que sus manos prodigiosas me sanan, como si su sola presencia me podría curarme. El padre de Olivia frunce el ceño cuando nos ve y le explicamos que todas tenemos los mismos síntomas. —No me mal entiendan, pero me alegra que solo haya sido eso, pensé que tenía que matar a una ratita por embarazar a mí pequeña. Para la próxima coman más sano —que a Kevin ni se le ocurra dejar embarazada a Olivia porque mí hermano seguro iba a morir -pensé-. Mí hermano entra con cara de preocupación,

