Lautaro. —¿Y ahora que paso? —fingí que todo estaba bien, pero no lo estaba, me sentía fatal, todos ellos tenían caras largas, a mí me había ido mal, pero quizás a ellos les había ido peor, además no podía decir en voz alta cómo me sentía, debía ocultar lo frustrado que me siento, hasta eso debía hacer. —Parece ser que él problema fue tu novia —espetó Kevin. Me tensé, ¿Cómo se había enterado? Tragué grueso, miré a mí alrededor y el resto me miraba de la misma manera, era evidente que todos lo sabían y lo apoyan. —Lo siento yo… —Al parecer están celosas — aclaró Pedro. —¿Celosas? —No entiendo, mí expresión me delata. —Las chicas dicen que la miramos mucho y jugamos con ella y ella se retregaba contra nosotros y nosotros no hicimos nada para detenerla —continúa, no se referían a Mili,

