- ¿Qué sucede? ¿Está todo bien? - me tiende el móvil.
–Cesar dijo que lo dejaste en el auto, tienes varias llamadas pérdidas– tomo el móvil de sus manos y sí, tengo tres llamadas perdidas de Grace, extrañada el llamo yo esta vez y atiende al primer tono.
–Alexis– suena nerviosa.
- ¿Está todo bien? - me adentro a la habitación y tomo asiento sobre la cama. Los pies me están matando.
–Oh, sí, si cariño. ¿Estas ocupada en este momento? -
–No yo ... estaba en una reunión y tenía el móvil en silencio, te he marcado en cuento he visto las llamadas–
–Sí, entiendo, ¿Crees que podamos vernos? Me gustaría hablar contigo, a solas. No llevara mucho tiempo– dudo antes de responder.
–Estoy libre en una hora, podemos comer si te apetece–
–Si, por mi está bien. Te enviare la dirección de un restaurante a un par de calles del edificio– significa que aún sigue en la oficina de Brandon.
–Te veré ahí– termino la llamada y alzo la vista hacia Thomas que no parece muy feliz.
–No creo que sea buena idea que vallas– lo ignoro.
–Ya le he confirmado, no puedo cancelarle. Si me disculpas, comenzare a prepararme– frunce los labios.
–Cesar te acompañara– dice únicamente antes de dar media vuelta he irse. Lo que faltaba ahora tendré a su perro guardián pegado en la espalda. Me pongo de pie y camino para cerrar la puerta de la habitación. Mi móvil vibra sobre la cama y sé que se trata de Grace. Ya lo revisare más adelante.
Veo el desastre que tengo en el suelo y me arrepiento de no haberlo limpiado antes, comienzo por arreglar la cama e ir subiendo las maletas del suelo antes de acomodar la ropa en los cajones o en las perchas, termino veinte minutos después y dejo un cambio de ropa sobre la cama, voy hasta el baño arrastrando los pies en el camino y veo que estoy hecha un total y completo desastre, tengo el rostro demasiado pálido, grandes ojeras y el cabello lleno de nudos. Ni siquiera sé por dónde comenzar.
Aún tengo el cabello húmedo por lo que empiezo por desenredarlo, me aseguro de taparme las ojeras antes de ponerme una capa de maquillaje y finalmente me tambaleo hasta la habitación para tomar el cambio de ropa que deje fuera.
Una vez lista con un pantalón de vestir color n***o y una camisola color turquesa me calzo de nuevo los tacones y busco algún bolso que combine con lo que llevo puesto, guardo bien el móvil y me coloco un cárdigan, parece que lloverá en cualquier momento.
Reviso la hora, tengo el tiempo justo para llegar, más vale que me dé prisa. Salgo de la habitación y cierro detrás de mí, camino con el mayor sigilo posible para no alertar a Thomas de que estoy a punto de irme pero me está esperando junto al elevador. Me repasa con la mirada y asiente al ver lo que llevo puesto.
–Por favor sígueme– pongo los ojos en blanco y camino detrás de el hasta su despacho. Cesar nos está esperando dentro –Le comente a Cesar acerca de tu reunión para comer y los dos coincidimos en que sería adecuado que llevaras esto encima –Me entrega una pluma y la veo como si ella fuera a darme todas las respuestas.
– ¿Y porque una pluma? – sonríe satisfecho.
–Puedes colocártela en el bolsillo de la camisa y presionar el botón de arriba. Es una cámara oculta– lo miro alucinada. Tiene que ser una broma.
– ¿Porque debería llevar una cámara oculta?–
–Es la madre de Brandon, probablemente es igual de manipuladora que ellos, estoy seguro de que se reunirá contigo por petición de él y para hacerte cambiar de opinión y convencerte de que le vendas la empresa a Brandon– Grace nunca aria eso.
–Está bien, la llevare, pero que Cesar se quede fuera– eso no está a discusión –Ahora debemos irnos o llegaremos tarde– me despido de Thomas y me dirijo al elevador seguida de su perro guardián. Tendré que asegurarme de tener la boca bien cerrada y no hablar más de la cuenta.
Llegamos al restaurante diez minutos después de lo acordado y espero que Grace siga en el interior, bajo del auto rápidamente y me adentro al local ignorando olímpicamente a Cesar que aun viene detrás de mí.
–Creí que te quedarías afuera– lo freno.
–Encienda la cámara– hago lo que me pide y simplemente se va. Busco con la mirada entre las mesas a Grace, rogando que aun siga aquí y la encuentro en una de las mesas del fondo. Camino rápidamente hasta ella y la saludo antes de tomar asiento.
–Lamento haberme tardado tanto–
–No te preocupes ya estas aquí– le sonrió – ¿Estabas... ocupada? – La miro sin entender. Creí haberle dicho que no –Estar recién duchada– explica. Analizo los hechos en mi mente y todo esto se ve realmente mal. Ropa limpia, recién bañada, no atendí el móvil.
–Estuve con mi entrenadora– le digo a modo de respuesta y rápidamente noto como cambia su actitud. Parece más relajada y me pregunto si habrá pensado que estuve con un hombre. ¿Tan mala opinión tiene de mí ahora? Pues supongo que me la merezco ¿no? –Sobre que querías hablar– no duda ni siquiera un segundo antes de hablar.
–De tu aparición por la empresa esta mañana– me lo esperaba.
– ¿Qué con eso? – tengo que parecer lo más desinteresada posible y a juzgar por su reacción lo estoy logrando.
– ¿Por qué no hablas con nosotros, conmigo? Me sorprendió demasiado verte esta mañana, porque creí que seguías en Londres con ese hombre, Brandon nos informó cuando te fuiste, pasaron tres semanas Alexis y nunca llamaste para saber de tu hijo– eso ya lo sé, ni siquiera hace falta que me lo diga.
–Lo sé, pero ahora estoy aquí y estoy decidida a recuperarlo– me mira con los ojos entrecerrados.
– ¿Qué estas planeando? No apareciste en la empresa representando a ese hombre porque si ¿verdad? Tienes un plan en mente – me remuevo incomoda. No tienes ni la más remota idea de todo lo que está pasando a nuestro alrededor
–No tienes que preocuparte por eso–
–Quiero que entiendas algo Alexis, te considero una hija para mí pero si tengo que organizar prioridades y descubro que intentas hacerle daño a mi hijo o a mi nieto no me importara nada– puede ser atemorizante cuando se lo propone.
–Confíaen mí, jamás intentaría hacerles daño a ninguno de los dos apropósito– quierodecirle tantas cosas, pedirle ayuda, confiar en ella ciegamente pero sé queesto es algo que debo hacer yo sola. Ya han peleado demasiadas peleas por mí.