Capitulo 6

1272 Palabras
Ya esta. Sobreviví al primer enfrentamiento sin derramar una lágrima y sin tirarme al piso a rogar, esto puede considerar una gran victoria desde mi punto de vista. Pero desde el punto de vista de ellos parezco una completa y total perra desalmada. Se me encogió el estómago al ver la cara de Grace y como Brandon y Bernard corrían en su ayuda. Tal vez fue demasiado el impacto porque no esperaban volverme a ver en sus vidas. Y mi bebe. Devolverlo a los brazos de Brandon sabiendo que probablemente pasara mucho, mucho tiempo antes de que pueda volver a tomarlo en brazos, es una de las cosas más dolorosas. Se me parte el corazón y quiero salir corriendo a buscarlo. Y en lo profundo de mi corazón, Brandon, de verdad espero que me perdones por esto. Cuando salimos del elevador en el estacionamiento subterráneo siento que puedo respirar de nuevo. La reunión con Brandon fue un poco mejor de lo que esperábamos. Creía que comenzaría a gritarme por haberme ido estas tres semanas, pero lo tomo con completa calma, tal vez Zoe si está haciendo bien su trabajo como dijo Thomas. Caminamos en completo silencio hasta el todo terreno y Cesar me abre la puerta, despachando a los otros dos sujetos que jamás habían visto en mi vida. Cierra la puerta y sube al asiento del conductor. - ¿A dónde vamos? - retrovisor me mira a través del espejo. –El señor quiere verla– lo que faltaba para cerrar el día con broche de oro. Necesito fuerza para tratar con Thomas ahora. Miro por la ventana como nos deslizamos entre las calles y respiro profundo cuando Cesar aparca el carro, me abre la puerta y me escolta hasta el interior del edificio, marca el número dentro del ascensor y sale para dejarme ir sola. Al fin un poco de privacidad, pero solo dura un par de segundos. Salgo en la última planta y camino con toda familiaridad por el departamento hasta llegar a su despacho, sé que estará esperándome ahí. Toco antes de entrar y lo encuentro enfrascado en la computadora. –Thomas– aparta la vista de la computadora y me sonríe de oreja a oreja. –Me alegra que llegaras– evítate el discurso y ve al grano - ¿Cómo te fue? - –Bastante mejor de lo que creí– mostrarme intento bastante desinteresada y parece que funciona. - ¿Reviso los papeles? - –Estoy segura de que firmara– espero que no sea tan tonto. –Muy bien cariño– me invita a que tome asiento frente a el –Cesar me lo conto todo pero quería escucharlo de ti– ¿En qué momento lo hizo, si he estado pegada a él? –Ya está hecho ¿ahora qué sigue? – suelta una carcajada. –Sé que estas impaciente pero iremos paso a paso, no podemos arriesgarnos y echar esto a perder ¿no te parece? – tomo una fuerte bocanada de aire. –Bien. Que pase lo que tenga que pasar ¿No? – Sonríe fascinado –Me ha preguntado por ti y le he dicho que seguías en Londres– –Muy astuto por tu parte, es mejor que siga pensando eso, dentro de un par de días lo llamaras, o mejor aún, iras en persona para programar una cena de negocios, hare mi aparición triunfal como tu acompañante y nos aseguraremos de que firme esos papeles– –Sean lo acompañara– lo hace siempre. –No me preocupa, si está ahí, podría servirnos de ayuda para convencerlo, Brandon necesita esa empresa y tú le estas ofreciendo una parte en charola de plata, no hay forma en que pueda negarse– se nota que Thomas no lo conoce bien, Brandon podría mandar todo al diablo con su sola presencia en la misma habitación. – ¿Te va bien el sábado?– –Sí, el día que quieras, me asegurare de dejar la agenda libre– –Entonces esta todo arreglado, si me disculpas subiré a descansar– –Adelante, yo también me encentro exhausto por el vuelo. Terminare de responder esto y subiré a descansar– salgo del despacho y camino hasta la última habitación de invitados, cierro con seguro la puerta detrás de mí y voy directo hasta las maletas que descansan sobre la cama, saco un pijama del interior y arrojo los tacones a alguna parte de la habitación, voy dejando un rastro de ropa detrás de mi hasta que llego a la ducha. Me apetece demasiado tomar un baño de burbujas pero me siento realmente agotada, después de casi diez horas de vuelo, me sorprende que pueda seguir en pie y sobre tacones. Tomo una de las duchas más rápidas de mi vida y ni siquiera termino de secarme bien el cuerpo cuando ya me estoy poniendo el pijama. Me aseguro de tener el rostro bien desmaquillado y dejo caer la toalla sobre el suelo sin molestarme en desenredarme el cabello. Tengo que meterme a la cama ahora. Ya limpiare todo cuando despierte, ahora mismo lo que más me apetece es dormir por lo menos ocho horas seguidas. Arrojo al suelo todo lo que hay sobre la cama sin importarme tener que caminar sobre él y levanto el edredón, me hundo dentro de la cama y no me cuesta para nada conciliar el sueño. -Porque no comenzamos a discutir el contrato- es Brandon. Y sigue igual de guapo que siempre. Noto su mirada penetrante sobre mí. Adoro el color se sus ojos, creo que no he visto unos tan bonitos nunca. -La boda se llevara a cabo dentro de dos meses- giro rápidamente la cabeza para mirar a Grace - Tal vez sea conveniente que comiences a vivir con tu prometida, dado que todo esto se llevara a cabo de manera repentina no queremos que la prensa comience a crear rumores- aquí vamos de nuevo. A Brandon no le gustara la idea. -Perdón, pero de que boda estamos hablando- ni siquiera sé porque he dicho eso. Siento que esto es un deja vu. Miro a Brandon y se ve bastante molesto. -Para haber adelantado un año no pareces muy inteligente- sigue siendo un imbécil con esos comentarios y quiero decirle que cierre la boca. -Alexis- interviene Grace. Por fin habla alguien sensato- ¿Aun no sabes porque estás aquí- ahora sí que lo sé –Veras, Brandon está a punto de tomar la presidencia de la empresa de su abuelo, pero existe una cláusula que le impide hacerlo, en ella se estipula que tiene que contraer matrimonio y tras meditarlo por bastante tiempo llegamos a la conclusión de que serias la candidata perfecta para hacerlo– aun no logro entender porque hicieron esa locura - No pareces muy contenta- tu tampoco lo estarías si supieras lo que pasara después. -No se preocupe por eso señora Pent, tendrá una semana para acostumbrarse a la idea- Lo miro por primera vez desde que me percate de su presencia y siento como se me revuelve el estómago, siento asco de solo estar sentada junto a él, quiero golpearlo y gritarle cientos de cosas pero ni siquiera puedo moverme. -¿Una semana?- vuelvo la vista a Brandon, está furioso y por alguna extraña razón eso me hace mucha gracia, se ve muy guapo cuando está enojado. -¡Brandon!- me gusta cuando Grace lo riñe. Se lo merece. -Madre, tienes que entender...- sonrió. Supongo que para los dos, esto fue un giro de ciento ochenta grados. Jamás considere todas las cosas que tuvo que cambiar Brandon cuando me mude con él. Aunque por otro lado seguía llevando mujeres a la casa. Era un imbécil y un patán. -¡Basta! Esto ya estaba decidido- doy un brinco. Despierto sobresaltada y ni siquiera sé si clasificar esto como un sueño o como una pesadilla. Doy un brindo sobre la cama al escuchar que llaman a la puerta. – ¿Alexis? ¿Te has dormido ya? – Es Thomas –Por favor abre– dudo unos segundos en ponerme de pie, pero finalmente lo hago. Que pase lo que tenga que pasar ¿no?
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