Capitulo 5

1176 Palabras
- ¿Qué haces aquí? - me mira alzando una ceja y reprimo un gruñido. –Tranquilízate un poco, no estoy aquí por una reunión familiar ni mucho menos, es por negocios– suena tan fría. - ¿Negocios? - no quepo en mi asombro. –Estoy representando a Thomas– dice simplemente como si eso lo explicara todo. - ¿Y eso que quiere decir? - se encoge de hombros. –Tienen negocios juntos, lo que significa que tengo el poder notarial para tomar las decisiones por él. Me encargare de sus activos en Seattle mientras el sigue en Londres - la miro anonadado, no puedo entender a que están jugando y como puede permitirle Stanton jugar con sus negocios. –Tienes que estar de broma– ni siquiera se inmuta por mi tono y se acerca un paso más cerca de mí, quiero dar otro para estar un más cerca pero me contengo. Jonathan se abalanza sobre ella cuando le tiende los brazos y no que queda otra opción que soltarlo al sentir que se me resbala de las manos. Alexis lo pega a su pecho y observo impactado como Jonathan se acuna sobre su pecho y esconde la cabeza en el hueco de su hombro, con toda tranquilidad Alexis camina hasta tomar asiento junto a la mesa de conferencias y entonces alza la vista y puedo detectar un brillo retador en sus ojos. Esta retándome a que me acerque y le quite a Jonathan de los brazos ¿Qué clase de monstruo cree que soy? El que le quito la custodia de su hijo. Yo respondí mi subconsciente pero lo ignoro. Todo se queda sumido en silencio, mis padres están detrás de mí, con las manos entrelazadas igual de impactados que yo, mientras que yo me encuentro de pie totalmente tenso e inerte, frente a ellos, nadie se mueve y puede sentirse la tensión cada vez más y más fuerte en la sala. ¿Qué se supone que haga ahora? No sé cómo reaccionar y tengo miedo de hacer algo que pueda empeorar las cosas. Cuatro pares de ojos se giran hacia la puerta cuando escuchamos como alguien se aclara la garganta, Alejandro está de pie pareciendo bastante incómodo y Sean se encuentra detrás de el sin dar crédito a lo que ve. - ¿Le gustaría algo de beber señorita ...? - –Señora Pent– lo interrumpe Alexis – Y no gracias– instintivamente bajo la vista hasta donde reposa su mano izquierda y la ausencia de mi anillo en su dedo no me sentó para nada bien, es como si me hubiese dado una bofetada con guante blanco ¿pide que la llamen por mi apellido pero no utiliza el anillo que le di en nuestra boda? A que se supone que está jugando esta mujer, me ataca destrozada a la salida de un tribunal y dos días después se va a Inglaterra con un imbécil que apenas conoce sin decir nada a nadie y vuelve tres semanas después como si nada hubiera pasado y se presenta en mi trabajo sin avisar, que rayos está mal con ella, porque de verdad que no la entiendo es todo un enigma para mí. Tal vez por eso la adore tanto. – ¿Te parece bien que comencemos con la reunión? Tengo otra reunión agendada por la tarde– la miro boquiabierto. De verdad no entiende nada o es que ni siquiera le interesa. –Quizá sea mejor que yo esté presente– interviene Sean. –Esperaremos fuera– dice esta vez mi padre y ayuda a Grace a incorporarse antes de guiarla a la salida, Alexis les dedica una débil sonrisa y regresa su vista a mí. La observo con mucho más detenimiento, fascinado al verla de esta forma, se ve completamente diferente como si fuera otra, está más delgada algo que no me parece en lo absoluto y se ve mucho más desafiante, con ganas de pelea, y con gusto yo voy a dársela. –Comience usted, por favor señora Pent– pongo especial énfasis en las últimas palabras y logro mi objetivo. Aparece un precioso brillo rosado en sus mejillas. Esto puede ser algo muy divertido y estimulante cielo. Cuidado con lo que deseas. –Por supuesto– le hace un par de señas al sequito que aun la espera en recepción y estos eficientemente se acercan, se presentan al entrar a la sala y dos de ellos toman asiento a cada lado de Alexis, mientras que el mismo imbécil que acompañaba a Stanton la última vez que estuvo en mi casa permanece de pie detrás de ella. Debe estar aquí como jefe de seguridad –Estoy al tanto de tus negocios con Thomas y de tu fracaso al intentar adquirir Beamunt National Huxwell Telecommunications– ¿y eso que tiene que ver aquí? –Por lo que te complacerá saber que he logrado que Morgan Huxwell me venda su empresa a mí– parece bastante orgullosa y no es para menos, es un logro que hay que celebrar, por lo que me lleva a la siguiente pregunta ¿Cómo diablos logro eso? ¿Y de dónde saco el capital para hacerlo? – Solicite esta reunión no solo para informártelo sino también para invitarte a formar parte de la nueva mesa directiva que tengo en mente, estoy dispuesta a venderte el veinticinco por ciento de las acciones– Uno de los sujetos que la acompañan se pone de pie y me entrega una carpeta antes de entregarle otra igual a Sean, me obligo a apartar la vista de ella y leo todo el documento sorprendiéndome de que todo se encuentre completamente en orden y que todo esté perfectamente calculado y por un monto bastante justo. Miro a Sean y este me devuelve la mirada. Ninguno de los dos esperábamos esto. Pensé que intentaría venderme las acciones a un precio sobrevalorado por lo que ahora mismo me siento bastante descolocado. ¿Dónde está el truco de todo esto? – ¿Qué pasa con el otro setenta y cinco por ciento restante? ¿Lo conservaras tú? – pregunta Sean y Alexis niega. –No. Como leíste, Thomas posee otro veinticinco por ciento, conservare el cuarenta y planeo vender el otro diez por ciento a Bernard– ¿Qué está planeando? Sabe que al venderle esas acciones a mi padre él puede cedérmelas a mí y con eso yo obtendría un porcentaje mayor al de Stanton. – ¿Qué planeas Alexis? – pone los ojos en blanco. –Son solo negocios Brandon– contigo nunca son solo negocios cielo. – ¿Cómo lograse que Huxwell te vendiera a ti, su empresa? – pone una cara falsamente seria y me mira desde abajo de sus largas pestañas. –Sabes que puedo llegar a ser muy persuasiva– ¿pero qué carajos se supone que significa eso? –Si nos disculpan debemos irnos – se pone de pie seguida de su séquito y camina hasta quedar muy cerca de pie frente a mí, gira lentamente a Jonathan entre sus brazos y se inclina para depositarlo sobre mi pecho, lo rodeo instintivamente. Esta tranquilo, incluso adormilado y ni siquiera se da cuenta de lo que pasa a su alrededor. Alexis se inclina aún más y deposita un suave y tierno beso sobre la coronilla de Jonathan sin apartar en ningún momento su mirada de la mía. Joder. Es que esta mujer puede volver mi mundo de cabeza de un segundo al otro.
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