He visto a Anthony dos veces en esta semana, y por escasos minutos en cada ocasión. Por recomendación de la doctora Fletcher ha permanecido toda la semana en la casa familiar acompañando a Amelia y a su abuela. El lunes vino a dejar indicaciones y direccionamientos para la compañía, y el jueves a una reunión extraordinaria con Emiliano, quien había quedado con la tarea de encontrar a Obreck, y ese día por fin habían obtenido, o creído obtener, una pista de su ubicación en Italia, pero después de dos horas de llamadas, resultó ser una falsa alarma; el hombre sigue sin dejarse ver. Ese mismo día, mientras nos despedíamos, le prometí que iría a pasar el fin de semana completo, empezando por la noche del viernes hasta la noche del domingo, en la casa familiar. Es extraño pensar en irme a q

