El único defecto que le encuentro al sexo de reconciliación, es que te anima a discutir de nuevo. Es condenadamente delicioso, agotadoramente relajante y magníficamente estimulante… ¡ah! Y satisfactorio como nada más en este mundo. —¿Suelto o recogido? —pregunta la ayudante de la estilista que Anthony envió a mi apartamento para que nos ayudara a Hanna y a mí a arreglarnos para la gala de esta noche, sosteniendo mi cabello en lo alto de mi cabeza para determinar la mejor forma de llevarlo. Particularmente me gusta más el cabello recogido, pero igual, si me lo dejan suelto, no me molestará. La estilista está dándole algunos retoques al maquillaje de Hanna, pero se gira para verme y dar respuesta a su ayudante. —Recogido —responde, asintiendo para sí misma—. Un moño alto —añade, dá

