Yo creí que esto iba a ser una reunión tranquila, con personas con copas de champan en la mano y sonrisas falsas en sus rostros, pero, a pesar de que hay mucho de esas dos ultimas cosas, lo de reunión tranquila me lo quedaron debiendo. Me siento en una alfombra roja. Flashes, reporteros, reflectores, música… los Oscar's de la beneficencia. Nunca, ni en mis más audaces sueños, creí que fuera a ser tan ostentoso, sobre todo considerando que la gala está siendo celebrada a las afueras de la ciudad, en un club campestre. Pero nada de eso. Los lujos, las excentricidades y los medios de comunicación están por aquí y allá, cubriendo todo el evento. Y eso que no he llegado ni a la puerta. No me imagino qué nos vamos a encontrar dentro. Los autos se están deteniendo frente al inicio de lo

