El viernes en la noche llego al restaurante de Hanna media hora antes de la acordada con mis hermanos para la cena de celebración. Pasaron todos los filtros, y en este momento ya deben estar saliendo de la reunión donde les iban a oficializar sus nuevos cargos y la familia para la cuál van a trabajar. Mamá y papá se pusieron dichosos al saber que sus hijos mayores iban a venir a vivir cerca de esta belleza tropical, porque dicen que se sentirán más tranquilos sabiendo que estoy acompañada. Yo estoy feliz por ellos, no voy a decir que no, pero si espero que se controlen y mantengamos los limites que ya estaban establecidos. Por ahora, siguen en mi apartamento, pero ya empezaron a buscar un lugar propio, aparte porque Camila se viene también para la ciudad. Elías se ganó la lotería con

