Cuando entré me encontré sentado a Joe en el sofá, con la pierna derecha cruzada sobre la izquierda y sus brazos estirados en el respaldo. -Hola cariño -Llegaste tarde a nuestra cita- Levanté el brazo y miré el reloj, 19:45h -Cariño yo… -¿Dónde estabas?- apreté con fuerza el dobladillo de mi blusa, levanté la vista y tragué saliva -Fui a una entrevista de trabajo -Por Dios Ana que terca eres- dijo meneando la cabeza -Pero Joe, necesito trabajar, si no me voy a volver una inútil- me acerqué a él y me senté a su lado- tú me conociste trabajando… Él levantó una mano y se apretó el tabique nasal, algo exasperado- No es que no quiero que trabajes Ana, sólo te pedí un tiempo para que te ambientes en la ciudad. Nueva York no es como Caracas o Cancún, aquí el más astuto sobrevive. -¿Estas

