Es lo único que dice y entonces yo me dedico a conducir tratando de callar todas esas preguntas que me llenan la mente y en controlar todos esos sentimientos que me invaden, al llegar entro en el estacionamiento del edificio y coloco la camioneta en el puesto asignado del pen house, ambos abordamos el ascensor en silencio y cuando llegamos a mi piso, paso delante algo abrumado aún, sigo preguntándome «¿Ahora qué? » me parece ilógico. Nada más entrar cierra detrás de sí, y yo me volteo lentamente, es cuando veo su sonrisa que mi corazón late emocionado, abro mis brazos y espero a que llegue hasta mi cuando la siento abrazarse a mi espalda la aprieto fuerte entre ellos, me quedo guardando su olor, ese que he extrañado tanto, y disfruto de esto que me parece tan irreal, ella aquí, si

