Lewi. Puedo apreciar la furia de Elliana, es claro que se siente demasiado ofendida, dolida y traicionada por lo que ese mantenido y la hermana hicieron. Ella arde de furia y no me meto en ello, hasta puedo decir que esa mirada de pocos amigos no están frecuente, sonrío porque me puedo imaginar lo que ella le hará a ese par. Le digo a Álvaro que en un par de semanas o meses no estaremos disponible, y que es mejor que se resguarde solo o acompañado, pero que tenga cuidado porque hay muchos que pagarán. —Si me disculpas, tengo que irme, no puedo dejar sola a Elliana —cuelgo la llamada, tengo que asegurarme que Elliana no intente irse. Ella es una víbora y una mujer llena de irá, y lo último que ella puede hacer es pensar en las consecuencias de sus actos. La conozco perfectamente. [In

