—Ava, detente, no te vayas. —No te detengas, es mi hermano y lo último que quiero es hablar con él —llevo mi mano hacia su brazo, lo estrujo y le suplico con la mirada que no se detenga. —Corramos, necesito que te apresures y te adentres al auto mientras hago lo mismo —asiento, me alejo de él y ambos empezamos a correr. Harol saca las llaves del bolsillo de su pantalón, después del sonido del auto dándonos el pase ambos corremos de un lado a otro. Abro la puerta y de una vez me adentro, cierro la puerta, me coloco el cinturón de seguridad y de la misma manera lo hace Harol. —Mi amiga está en mi casa, me puedes prestar tu móvil, necesito decirle que tome mis llaves, algo de ropa, ya que por ahora no pienso regresar —hablo por lo bajo, dejo reposar mi cabeza por la ventana del Audi color

