Waooo… Me sorprende la manera en la que se refiere a su hermano, parece que se llevan bien, pero por lo que escucho parecen el perro y el gato. Intento no reírme, ya que su rostro y su expresión me causan un poco de gracia. Veo que tiene mucha conexión con su hermano, pero a la vez se llevan como el perro y el gato. ¡Amor de hermanos! —Oh, pero no es que ese apartamento es solo tuyo —pregunto, frunzo el ceño, y mis palabras son como meterle leña al fuego. Ja, ja, ja... Es que estoy seguro de que ella explotará. —Porque el maldito me dijo que le queda más cerca su trabajo —suelta una palmada sobre el comedor—, pero creo que me ha mentido, sí, estoy segura de que el hijo de su mamá está ahí porque mis padres les han ordenado quedarse conmigo para cuidarme. ¿Cuidarla? Los padres de ella e

