Llevaba al menos treinta minutos pensando en lo que iba a hacer, es ese momento lo tuve muy claro, cuando se me ocurrió claro, ordene mis cosas y todo, pero ahora sentada en la cama, respirando el olor de Alonso, yo ya no queria hacerlo, queria quedarme con los chicos y vivir nuestra vida tranquilos, pero yo no tenía que pensar en lo que yo quería, yo tenía que pensar en ellos, así como ellos siempre lo hacían conmigo. Estaba esperando que ellos salieran de su última clase para contarles, y eso también me tenía ansiosa y nerviosa. Escucho que la puerta se abre y dirijo mi mirada hacia ellos, Alonso tiene una expresión rara en su cara, y cuando me ve y ve el bolso en la cama, se torna aún más rara. —¿Qué sucede? —pregunta Alonso, Diego aparece detrás de él. —Me voy —digo, ambos me miran

