La carta me dejo muy perturbada, es decir, que mi mamá sospechara de Roberto, Roberto quien vive aquí conmigo, eso me pone demasiado tensa. Se supone que él es parte de mi círculo de confianza, y ahora parece que no. Tengo demasiados pensamientos en mi cabeza, y no quiero salir nunca del baño, porque como lo miraré ahora, cómo miraré a Alonso sabiendo que quizás su papá tiene algo que ver con la muerte de mi madre. Estoy quizás sacando conclusiones apresuradas, pero en este momento con el psicópata detrás, no se que pensar. —¿Tam? —pregunta Diego, yo me limpio la cara. —¿Si? — —¿Te falta mucho? es que enserio necesito usar el baño —dice, yo sonrio. —Salgo de inmediato bebé —digo, me miro en el espejo y me arreglo un poco, guardo la carta en la parte de atrás de mi pantalón y salgo.

