Este lugar era horrible, pero yo sabía defenderme, es decir, todas sabían quién era y por el momento nadie se había acercado a mí con otras intenciones. Me había aprendido a cuidar solo desde muy pequeño, no podríamos decir que tuve una buena madre, y lo más cercano a un padre fue mi tío Roberto, el padre de Alonso, el que alguna vez fue mi hermano ahora no era nada. Él me había quitado al amor de mi vida, y yo nunca fui un chico que no tuviera lo que quería, claro, pensé que sería más fácil lograr todo eso, Tamara era una chica que estaba rota y yo lo sabía, ella incluso lo sabía. Cuando la conocí no pensé que se metería bajo mi piel como nadie, yo solo pensé que nos íbamos a divertir, pero desde aquella vez que la hice mía, algo cambio, y pense que habia sido para los dos por igual pero

