—No me cansaré nunca de hacertelo —dice Alonso en mi oído, ambos alcanzamos el orgasmo simultáneamente. —No soportaría que no me lo hicieras —digo sonriendo, Alonso sale de mí, yo me levanto para ir al baño a hacer pis. —¿Para dónde vas? —pregunta Alonso, tiene las manos detrás de la cabeza entrelazadas. —Al baño — —¿Vas a botar a tus hijos? que mala madre —dice, lo miro y no puedo evitar soltar una carcajada. —¡Estás loco! —digo. ❀.•° ✿.•° ❀.•° ✿.•° °•.✿ °•.❀ °•.✿ °•.❀❀.•° ✿.•° ❀.•° ✿.•° °•.✿ °•.❀ ° Abro los ojos por un rayo de sol que me ataca directamente, tengo el brazo de Alonso rodeandome y el calor de su pecho topándose con el calor de mi espalda. —¿Por que no cerraste esa cortina anoche? —se queja Alonso, yo ruedo los ojos. —Estaba prisionera de tus brazos, difícilmente

