Llevo unos diez minutos esperando cuando veo al padre de Rebecca acercarse a mí, mis manos comienzan a mirar y me fuerzo a sacar la mirada de él para aparentar mirar a otros lados. —Tamara —me llama, yo lo miro. —Si — —Sígueme —dice, yo comienzo a caminar detrás de él, a lo lejos diviso a Rebecca mirándonos, yo tengo que apelar de alguna forma a sus sentimiento y evitar que siga ayudando a Javier y que mejor me ayude a mí. Llegamos a una camioneta, sucia y antigua, antes de subir saca una cinta negra—. Tengo que ponerte esto —dice, yo asiento, el hombre amarra la cinta detrás de mi cabeza, seguro Javier no quiere que sepa donde está, y eso me hace sonreír un poco. Por qué yo ya se como llegar nene. El trayecto se me hace largo, y creo que quizás el padre de Rebecca se esté dando más

