Ahora estábamos todos sentados en la mesa, solo Alonso y Diego estaban comiendo,algo que se habían encargado, yo por mi parte tenia el estomago apretado, asi que solo me estaba tomando un té. Roberto ya se había ido a acostar, sabía que se le haría difícil dormir sin ella, ya acostumbrado a abrazarla o despertar con ella por las mañanas. —¿No vas a comer nada Tam? —me pregunta Alonso ofreciendome de su comida, yo niego. —No tengo hambre —digo —Tienes que comer, Tamara —dice Diego. Yo asiento —Lo sé, solo que ahora no tengo hambre, solo quiero acostarme —digo. —Sube, yo termino aquí y te sigo —dice Alonso, le doy un beso en los labios, luego voy donde Diego a darle un beso en la mejilla. —Yo termino y me voy —dice Diego, yo niego. —Estás loco, a dónde irás, no —digo tajantemente, Alo

