Me giro, quedando encima de Fernando; beso su cuello, su pecho, su abdomen y llego al sur. Masajeo con mi lengua cada parte, hasta que lo hundo en mi boca y comienzo a succionar. Sus gemidos son tan sexys. Aumento el ritmo, por lo que, unos minutos después, lo siento tensarse; entonces lo saco y derrama su esencia en sus piernas. Me levanto, tomo su parte en mis manos y la llevo a mi centro, deslizándome sobre ella. Comienzo a cabalgarlo, gimiendo, mientras él toma mis senos en sus manos y los acaricia. Me agacho para besarlo; él agarra mi cabello. Sus embestidas son más profundas, lo que me provoca más placer. Se sienta y quedo a horcajadas suyas, cabalgando entre las sábanas, al tiempo que Fernando lame, succiona y besa cada uno de mis senos. Una vez el clímax nos alcanza, nos descarga
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


