El sonido de mis tacones retumba en el mármol a cada paso que doy hacia la sala. Es sábado por a noche, daremos una cena para los inversionistas, socios y nuevos colegas de Alex. Hoy debo ser la esposa perfecta, debemos parecer un matrimonio normal. Mi "amado" esposo se encuentra en la sala atendiendo a los invitados, hoy uso un elegante vestido rojo que realza mi figura, tacones de plataforma color n***o y accesorios de diamantes; además, mi largo cabello n***o cae como cascada sobre mi espalda, dándome un toque provocativo. Puedo ver como todos se levantan a darme la bienvenida, la mayoría de los invitados traen a sus esposas, todas rubias y operadas, sin embargo, las miradas de los hombres recorren mi cuerpo con cautela. Entre los pocos que no traen acompañante puedo notar a Leonard,

