Capítulo 24

2343 Palabras

Transcurrieron unos veinte días o más, quizás un mes, no estoy segura porque no contabilicé bien el tiempo. Si bien escuché alguna vez decir a papá que los días felices son los que más se pasan volando, era cierto. Nunca en mi vida entera había sido tan feliz como lo era ahora, tanto que perdí la noción del tiempo. Desde ese momento empezamos a dormir juntos cada noche, sin falta y llegué a acostumbrarme tanto a su olor embriagador el cual me encantaba, me acostumbré a que sus brazos me envolvieran por las noches, a sus besos antes de dormir y acariciarlo al despertar. Me gustaba despertarlo llenando su cuello de besos porque abría los ojos sonriendo y me había vuelto adicta a esa sonrisa. Juro por dios que cada vez que lo veía sonreír me sentía feliz, dichosa, no pensaba en nada ni nadi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR