Con el pasar de los años me di cuenta de que Urania tenía la razón. Creí que hacía lo mejor para ella y por eso decidí irme e incluso, traté de ayudarla económicamente dejándole el dinero que gané y no regresé por temor a que lo nuestro se pudiera dar a conocer, pero me di cuenta de que… me rendí muy rápido, debí luchar, debí ser más firme e incluso, raptarla si era necesario, pero nunca, nunca separarme de ella. Noté el grave error que había cometido cuando ya salía con Blanca, la chica que había conocido en la facultad y con la cual intentaba no pensar en ella. En ese momento pensé en volver, pero había pasado demasiado tiempo y pensaba que no iba a querer verme, no con lo que me dijo la última vez. Con Blanca todo siempre fue… simple. Yo necesitaba compañía, apoyo y ella era justo eso

