Capítulo 21

2224 Palabras

Las fiestas pasaron volando y fueron muy divertidas, a excepción de cuándo Roman abrió la puerta y por poco masacra a Mateo apenas lo vio. Lo persiguió hasta la calle, donde él se ocultó detrás de Lucila quién acababa de estacionar su auto en la entrada. Lo único que apareció de mis cosas fue mi teléfono, entonces Roman renuente a que yo saliera así al menos hasta el auto de Lucila, prefirió ir en taxi hasta mi casa a buscarme ropa. En la noche cuando Mateo y Lucila fueron a buscarnos para ir a otra fiesta le di una advertencia mortal a ambos de que si volvía alguno de los dos a darnos algo que no supiéramos que era, les dejaría de hablar. Con esas cosas no se juega, podría ser fatal para alguien que no está acostumbrado a consumir ese tipo de sustancias. Eso no se debe hacer. Por otro la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR