Dos meses después. No puedo decir que pasó rápidamente este tiempo porque estaría mintiendo, fueron las ocho semanas más largas de mi vida entera. Cada día me sentía peor que el anterior y mi calidad de vida disminuyó casi que por completo. No me veía bien, como no me alimentaba como debía o menos lograba dormir, estaba tan delgada que empezaba a verme mal y no podía hacer nada al respecto. Un día muy malo fue hace unas semanas exactamente el trece de enero, ese era el día en que Roman cumplía dieciocho años. El desde la primera noche en que se fue empezó a escribirme un mensaje cada noche preguntando como estaba, o simplemente diciéndome… que me extrañaba. Yo nunca pude responder ningún mensaje, era doloroso pensar en comunicarse con él de esa manera sabiendo que no volveré a verlo nu

