Capítulo 37

1703 Palabras

Esa noche no pude dormir, Roman tampoco lo hizo. Eran cerca de las tres de la mañana, yo estaba acostada de lado frente a Roman, en su cuello, quién estaba acostado igual frente a mí. Intentaba dormir, pero no podía, no sabía qué debíamos hacer, cómo solucionar todo aun cuando sabía en el fondo que no había solución, que Roman por nada del mundo se quedaría sabiendo lo que esto podría perjudicarme, aun sabiendo como esto podría dolerle.  Ambos sabíamos lo que estaba por suceder, pero ninguno de los dos se atrevía a decirlo. Roman se iría, esa carrera dura unos seis años sin contar con las especializaciones y cosas que por ley tienen que hacer los médicos, ambos sabíamos que, si decidía irse, no iba a volver y lo nuestro moriría justo en el momento en que el pise ese avión porque nunca más

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR