Esa voz, esa voz es la de Sara, estoy estupefacta al escuchar a Sara llorar. Aunque honestamente, no entiendo nada, ella le dice tantas cosas. Cuando volteo para devolverme a la sala escucho la puerta abrirse, y lo primero que veo es el rostro enojado de Lucas, y después logro ver a Sara vuelta un mar de lágrimas. Mierda. Eso te pasa, Hanna, por chismosa. —Hanna, ¿qué escuchaste? —Pregunta, molesto, sus ojos están oscuros, y no parece ser el Lucas que conozco. —Lo suficiente. —Sara, es mejor que te vayas. —Dice mirando el rabillo del ojo a la vampiresa. —Lucas, por favor necesitamos hablar. —Ella pasa ambas manos con desesperación por el rostro. —¡Ya todo está dicho, y no hay nada más de que hablar! —Vocifera agarrándola por el brazo, sacándola arrastras de la casa. Observo qu

