Christian Aria me mira dolida, sé que no le gustó que le dijera que no siento nada por ser vampiro. Pero es la verdad, no puedo engañarla. Sus ojos buscan los míos, y algo dentro de mí se rompe al ver esa mirada tan doliente, llena de tristeza. De pronto, la voz de Allison retumba en todo el pasillo, y se acerca a mí, hablándome toda melosa. Esta chica me fastidia, lo único que me gusta es el cuerpo que tiene. Sumándole a que es toda una bestia en la cama. No miro más a Aria, sino que agarro la mano de Allison, y me la llevo a un salón, sentándola en el escritorio. Abro sus piernas posicionándome en medio de ellas. Allison sí que es fácil. No le importa como la trate siempre me busca, pero que mujer puede resistirse ante mis encantos. De forma salvaje acuno su rostro y la beso, la bes

