Después de la larga conversación que había tenido con Glen o como ella lo conocía “Bryan” la mente de Isabella estaba inundada de una gran incertidumbre. Se sentía confundida y ansiosa. La historia del hombre sobre el naufragio que había sufrido, sus días de internación y todo lo que había perdido durante ese tiempo la habían dejado desolada. Pero no solo eso la había inquietada. Él también le había contado acerca de una mujer a la cual amaba intensamente y de lo mucho que la extrañaba. Lo que más la trastornaba de toda esa situación era que le a medida que “Bryan” le hablaba de esa mujer, ella comenzó a sentirse molesta... o, ¿celosa? _ No, ¿Cómo puedo sentir celos por alguien que ni siquiera conozco? _ se censuró de inmediato _ lo he visto dos veces ¡por todos los cielos! ¿Qué diablo

