Las noticias sobre la aparición con vida de Glen Austen se esparcieron más rápido que su desaparición. Después de cerca de 48 horas sin saber de él, fue encontrado en una pequeña isla, casi de casualidad por un piloto que sobrevolaba el lugar, pero sin muchas esperanzas de encontrarlo ya que estaba bastante lejos del lugar del accidente. El hermetismo en torno al estado de salud de Glen no hacía más que alimentar la ansiedad de quienes esperaban afuera del hospital. Los periodistas, cansados pero tenaces, seguían en sus posiciones, buscando cualquier indicio o declaración que pudiera darles una pista sobre la condición del actor. Los murmullos sobre su estado crítico comenzaban a surgir entre los círculos más cercanos, pero nadie se atrevía a confirmarlos. Dentro del hospital, la situaci

