Esa mañana, Isabella se esmeró más que nunca en arreglarse para verse bella. Hasta Andrew se dio cuenta de eso, él lo atribuyó a que entre ellos parecía estar encaminándose, pero en realidad... “No puedo creer que esté haciendo esto, ¿Por qué quiero verme bella para Bryan?” pensaba la mujer mientras se miraba al espejo. Andrew se acercó a ella y le dio un beso en el cuello. _ Veo que amaneciste de buen humor querida _ le dijo sonriendo _ eso me gusta, es señal de que estás mejorando. Bella se vio a obligada a sonreír y ser lo más correcta a la hora de responder. _ Si, hoy tengo un buen día _ suspiró _ es de esos días que quiero aprovechar. Creo que voy a ir al centro comercial a comprar cosas para el bebé. Andrew asintió. No quería que ella anduviera sola por ahí ya que corría el r

