Llegamos a un bar muy pijo donde nos recibe un candelabro gigante colgando del altísimo techo. -¿Esto es un bar o un hotel 5 estrellas?-pregunto con auténtico asombro. Mikale ríe con gracia y no puedo evitar notar lo guapo que es. Trae una chaqueta lino color gris y unos pantalones a juego, es un hombre con mucho estilo. "Pero no es Terrence", pensé. Odio mi subconsciente masoquista en estos momentos. Nos servimos una ronda de Tequila y el amargo sabor del licor queda con gusto en mi garganta, esto era lo que necesitaba. -Dime, Dominic ¿Qué harás luego de graduarte? Me agarra de sorpresa, no había reflexionado en eso hasta este momento. -Si te soy sincera, no lo sé. La música en este sitio es completamente aburrida al igual que todas las personas a nuestro alrededor. -Por ci

