Luego de nuestra increíble aventura por las calles de Seúl, la hora del almuerzo se acercaba y con ella decidimos retomar rumbo al hotel. En primer plano me recibe un Terrence en traje ajustado con una enorme sonrisa ¿No que estaba en reunión? -¿Qué haces aquí?-pregunto. -Vaya… que linda forma de recibirme, Domicita. Adelanté unas cuantas reuniones en el camino por lo que decidí que me tomaría la tarde libre. -Oh. Se remueve inquieto, parece incluso hasta un poco nervioso. -¿Te sucede algo? -No, en realidad no. Bueno… estaba pensando en invitarte a una cita. No lo puedo creer, Terrence Clark mi extravagante y guapo jefe se encuentra nervioso e incluso un poco sonrojado para invitarme a salir. -¿Alguien de casualidad te dijo algo?-pregunto con gracia. -¡No! Yo escuché algo y de

