Jeremy me sujeta en contra de mi voluntad, sus manos sucias huelen a cigarros. Que asco. Toma un teléfono Nokia antiguo de los que se usaban en el año 2005 y marca un número de memoria. -Vas a hablar solo cuando yo te lo diga, dirás que estás bien y punto. No te pongas creativa si no quieres que utilice esta-sujeta el arma que tiene en la espalda-contra tu querida tía. Estúpido, como si pudiese decir algo con esa mordaza en mis labios. Mi cuerpo se tensa, no había pensado en Marilyn, estaba aquí porque seguramente él le había sacado información. ¿Pero a qué costo? ¿Se habrá resistido o simplemente estaba tan ebria que salió de su boca mi acto de grado como una casualidad? Rezo internamente para que haya sido la segunda y espero en verdad que mi tía se encuentre a salvo. -Jeremy

