Cambio

1490 Palabras
Pov Julieta Colin. Viernes. Otro día. Me levanté temprano y feliz para ir a la universidad, jamás pensé que sería tan feliz por ir a clases. Pero desde que Luci llegó allí, desde que supe que estudiaríamos lo mismo, y desde que somos amigas no puedo evitar sentir mucha felicidad, tanta que a veces me pregunto cómo me cabe en el cuerpo. Jamás pensé que esto pasaría, que la tendría tan cerca después de pasar años de stalkeos, y acosos. Algo muy bueno debí haber hecho. Ya iba camino a la universidad en el uber junto a Julana, papá había tenido asuntos de trabajos desde temprano. Cuando eso pasa nos deja dinero para que pidamos uber. — Y como van — preguntó — Quiénes — dije confundida — Pues, Majo y tú — Ay Jul, como si tuviéramos una relación, sólo somos amigas. — ¿Y la amistad va bien? — Todos estos días han sido los mejores de mi vida, ¿es eso lo que querías escuchar? — me encogí de hombros— Bien, ya lo dije. — Yo quería escuchar más bien un: Estoy intentándo conquistarla para que ya tengas cuñada.— Dijo intentando imitar mi voz. — Yo... — bajé la mirada— yo, no sé como proceder a eso Jul, además aún no sé cual sea su orientación s****l. Se carcajeó— Dios Colin, ¿entonces tenías pensado casarte con ella sin antes haber pensado ese pequeño detalle? — rió más— no puedo creerlo hermanita. Fruncí el ceño— Oye, no te burles... Ella no ha tenido novios. — Dije con cierto tono presumido como si tuviera todo bajo control. No, no era así. — Pero tampoco a tenido novias, ¿o si? Bajé la mirada— Pues no... Nos bajamos del uber y empezamos a caminar para adentrarnos a la universidad. — Oye y a todo esto, bien raro eso ¿no?— me miró como esperando una respuesta pero sólo la miré— me refiero a eso que jamás a tenido una relación, deberías sacarle información importante ya. — Ella es bastante cerrada con su vida personal, y la entiendo, podría estar pensando que en cuanto me cuente su más mínimo secreto iré a una editorial de algún periódico y revelare todo. — Wow, bastante extremo eso — rió. Ambas guardamos silencio y vimos la entrada. Estaba llegando Luci. Se bajó de la camioneta y rápidamente caminó a nosotras. — ¡Buenos días por la mañana señoritas Colin! — Reí, alguien estaba de muy buen humor hoy y eso me hacía feliz, que ella fuese feliz. — Buenos días señorita Rolland— respondió Jul con un abrazo. — Hey, buenos días— La abracé. Amaba abrazarla y sentirla tan cerca de mi. Amaba que me dejara su perfecto perfume caro que se impregnaba en mi ropa por el resto del día. Lo cual, me hacía inmensamente feliz. — Yo las dejo ya niñas, tengan un buen día. — Decía mientras caminaba alejándose— ¡Nos vemos! — gritó ya un poco lejos. Luci y yo nos dirigimos hasta nuestro edificio correspondiente a nuestra carrera. — Oye, Julietaestaba pensando que podríamos salir mañana con los chicos y mis amigos.— dijo mientras caminábamos. — Mañana, ¿sábado? — Si, claro si no tienes planes ya — Pude percibir un poco de desilusión en su voz. — Claro que sí, sólo dinos el lugar y la hora y ahí estaremos Majo. Hizo mueca de disgusto ante su apodo— Por favor, dime Luci — esas palabras bastaron para que mi corazón comenzara una lucha por salir de mi. — Estás... ¿Segura?— pregunté sin aún poder creerlo. — Por favor Colin, estos días me han demostrado que ustedes son buenos chicos, además — hizo una pequeña pausa— odio ese apodo que se inventaron— ambas reímos. — Bien, Luci. Sonrió— Bien, Colin. Seguimos caminando en silencio, pero no en uno incómodo. Era un silencio bastante agradable, razón tenían cuando me dijeron que con la persona correcta incluso el silencio era perfecto. — Ya me estoy acostumbrando a esto.— dijo Luci en cuanto llegamos después de unos minutos. — Yo también, ya no nos cansamos tanto como los primeros días— Reimos. — Buenas buenas mamasitas — Nos rodeó Mario con sus brazos desde atrás. — Vamos Mario, suéltalas— dijo Juana— Y hola niñas— nos saludó. Después de un rato de bromas entramos a nuestras clases. Pasamos el día en clases aburridas y a veces nos burlabamos de los profesores. Luci ya les había dicho a los chicos que podíamos llamarla por su apodo y quedaron igual de sorprendidos que yo. Luego hablamos de la salida de mañana y todos estuvieron de acuerdo en salir a un pequeño pero moderno café en el centro de la ciudad para conocer a los amigos de Luci. Yo no sabía mucho de Paula ni Juan Pablo, sólo que convivían mucho con Luci gracias a sus padres. Y por supuesto que también eran bastante conocidos. Pero algo me dice que amaré conocer a estos chicos. Además de que Luci está sintiendo más confianza y eso me da oportunidad de hablarle más en lo personal. Después de terminar nuestras clases en la universidad el día fue bastante aburrido. Todos fueron a sus casas después de las clases. En cuanto llegué a casa con Juliana saludamos a nuestra madre, que se encontraba en la cocina haciendo la cena, eran las 6pm y mi padre llegaría en una hora por lo que Jul y yo subimos a cambiarnos para ayudar a mamá. La cena también estaba siendo bastante normal, lo único que quería era chasquear mis dedos y que ya fuera hora de volver a ver a Luci. No podía pensar otra cosa. — Tierra llamando a Julieta— decía mi madre. — Perdón, ¿qué? — Te pregunté tres veces como te fue en la universidad hoy, pero al parecer no estabas en este mundo. — Estaba en Lucilandia mamá— se burló Jul Como siempre. — Qué es eso— preguntó mi madre y reí. Ella no conocía a ninguna Luci, ella conocía a Lucía. — Mamá, es Lucía, su apodo es Luci y hoy le dijo a Julieta que podría llamarla así— respondió Jul. — ¡Oh! — Se sorprendió. — Hija, me alegro por ti.— dijo mi padre. — Gracias p**i, y si mami, sé que te sorprende incluso para mí es un poco irreal todo esto — sonreí— y el hecho que por primera vez saldremos mañana. — ¡¿QUEEEÉ?!— gritaron los tres. — ¡Con amigos! Saldremos con amigos no sólo ella y yo. — Ah...— volvieron a decir los tres pero más calmados. — Aunque te encantaría — dijo Jul con una sonrisa pícara. — Si Juliana, aunque me encantaría salir sólo con ella.— respondí rodando los ojos. Al día siguiente. Pov Lucía. Hoy era el día, hoy por fin saldría con mis amigos. Ya sólo faltaba que JuanPa y Pau llegaran para salir al pequeño café. No sabía cómo se hacían estas cosas, no sé cómo debía actuar, no sabía que esperar. Muchas cosas podían pasar. Había pasado toda la mañana pensando, haciendo tareas y chateando con mis dos mejores amigos. — Mi niña — Dijo Nana entrando a la pequeña sala del segundo piso donde me encontraba sacándome de mis pensamientos. — Si, que pasa Nana. — le respondí dulcemente. — El joven Juan Pablo y la señorita Paula la están esperando abajo. — Perfecto Nana, gracias. En seguida bajo. — Con permiso mi niña. — Adelante Nana. Al fin estos dos llegaron. Rápidamente bajé, sólo estaba esperando por ellos para irnos todos juntos. — Amigaaaa — Me saludo Pau en cuanto me vio bajar. No respondí, en su lugar sonreí y fui directo a abrazarla. — Lucecita — Dijo JuanPa mientras ahora me abrazaba a él. — Y bien cuéntanos de las personas que conoceremos hoy. — Dijo Paula. — Les cuento camino a la cafetería, vámonos ya. — Les dije algo desesperada. El resto de camino les hablé sobre mis nuevos tres amigos y la personalidad de cada uno. JuanPa se maravilló con Mario y Juana ya que los tres tenían obsesión por los videojuegos. Paula sólo podía hablar de lo increíble que sería hacer amistad con alguien como Julieta, que conociera tanto o más sobre el maquillaje. — Muero por conocerla y darnos tips de maquillaje, ¿te imaginas? — habló contenta. — Ya mujer para un poco con el maquillaje.— Le dijo Juan Pablo en tono relajado a Paula. — Para tú con los videojuegos— Contraatacó Paula. — ¡Oye! — dijo JuanPa. — Luci, esa niña y yo seremos las mejores amigas de maquillaje — dijo riendo. ¿Huelen eso? Huele a reemplazo y cambio. Me van a cambiar por tips de maquillaje
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