Narra Céline Lo que pedí y al mismo tiempo negaba, estaba sucediendo en este momento. Mi padre no lo puso en duda, desde el instante que puso sus ojos en mí, decidió quedarse. —Octavio, creo que es mejor que te quedes con nosotras, no quiero que te alteres y que… Mi tía intente persuadirlo, pero ¿Qué carajos pasa con ellas? —¿Acaso no me escucharon? Dije que voy a quedarme. Su voz rigurosa y autoritaria aparece dejándolas calladas. —Vamos, mamá. Busquemos nuestro lugar. Lauren y mi tía Amelia se retiran, dejándonos solo a nosotros. —Señor Octavio, déjeme ayudarle. Edward toma la silla de mi padre y le ayuda a sentarse, ya es un hombre mayor y por como lo veo, siento que está deteriorado. —Papá, cuanto tiempo. Un nudo se me hacía en la garganta, mis ojos se estaban humedecien

