Narra Céline Después de aquel vergonzoso episodio, volví a casa sintiendo que traía mi cara arrastrada. —¿Por qué tuviste ese comportamiento? —Lo siento, mamá. Melody estaba sentada en uno de los sillones de nuestra sala de estar mientras que yo caminaba de un lado a otro como loca. —Te pedí muchas veces que no salieras, sigo sin entender ¿por qué tenías que desobedecerme? Melody, tú no eres así. Cariño, esto pudo terminar muy mal, era el primer día de trabajo de mamá. ¿Crees que es bueno haber empezado el trabajo así? Nunca antes ella me había hecho quedar mal, nunca. No es una niña perfecta, ni la más ejemplar, pero desde siempre ha sido muy centrada y eso de hacer travesuras tontas no es algo típico en ella. Empezaba a preocuparme que ese comportamiento se deba al cambio que

